Bienvenidos y bienvenidas.

@ruben_bejarano
Rubén Bejarano
01/Diciembre/2016
En defensa del municipalismo.

Durante estos días, los grupos políticos estamos trabajando en la elaboración de las Ordenanzas Fiscales, los tributos locales de la ciudad, para el próximo año 2017.  Este debate es de mucha importancia, pues estamos hablando de los ingresos que se pueden generar para poder realizar el gasto en políticas sociales y servicios a la ciudadanía.

Es conocido por todos, que los Ayuntamientos no tienen las competencias ni  los recursos que tienen otras administraciones públicas, como el Estado o las Comunidades Autónomas. Sin embargo, sí admitimos con rotundidad que es la administración más cercana a los ciudadanos y la primera en conocer de primera mano los problemas de los barrios, de los trabajadores, de los comerciantes o de las asociaciones.

Nos encontramos todavía ante una crisis cuya consecuencia sigue siendo unos niveles inaceptables del paro, un modelo productivo perverso y una aplicación de políticas neoliberales que son la causa de la crisis. Estos graves recortes también afectaron a los Ayuntamientos.

Tenemos un nuevo Gobierno en nuestro país, pero continuista. Todos los partidos de la oposición están poniendo en cuestión, y proponiendo la derogación, de importantes contrarreformas que se han demostrado fracasadas: LOMCE, modelo sanitario, reforma laboral, sistema fiscal, etc.

Pero no se está abordando la supresión de una medida absolutamente regresiva que ha venido a asfixiar la capacidad económica de los Ayuntamientos, mermar todavía más sus competencias y en consecuencia aumentar la desigualdad de nuestros vecinos y vecinas: la reforma de la Ley del Régimen Local. Se eliminó la posibilidad de que los municipios puedan realizar diversos programas relativos a la educación, la cultura, la promoción de la mujer, la vivienda, la sanidad y la protección del medio ambiente.

El PP sabía los que hacía. No querían, ni quieren apostar por el municipalismo. Pusieron en el centro de la diana a los Ayuntamientos, cuando son las Administraciones menos endeudadas. Suponen menos del 4% de la deuda pública, frente al 75% de la Administración Central.

Desde los Ayuntamientos se pueden poner en marcha las políticas culturales, deportivas, sociales o participativas que otras instituciones no realizan.

Es hora de volver a apostar, defender y proteger a una administración clave para el desarrollo social y económico de nuestra sociedad.